Una sequía es un período en el que la disponibilidad de agua se mantiene anormalmente baja respecto de las condiciones habituales de una región, durante el tiempo suficiente para provocar impactos en cultivos, ecosistemas, abastecimiento o actividades económicas. No es simplemente un día caluroso ni unas semanas sin lluvia: su gravedad depende del déficit de precipitación, la temperatura, la demanda de agua y la vulnerabilidad del territorio.
¿Qué es una sequía y cómo se produce?
Las sequías suelen comenzar con precipitaciones inferiores a las normales durante un período prolongado. La evaporación y la transpiración de las plantas pueden aumentar por el calor, el viento y la baja humedad, agravando el déficit. Con el tiempo se reduce la humedad del suelo, bajan los caudales de los ríos y pueden disminuir las reservas de embalses y acuíferos. No todas estas consecuencias aparecen a la vez.
Tipos de sequía
| Tipo | Qué ocurre | Ejemplo de impacto |
|---|---|---|
| Meteorológica | Llueve menos de lo normal para la región y la estación. | Períodos prolongados de escasez de precipitaciones. |
| Agrícola | La humedad disponible en el suelo no cubre las necesidades de los cultivos. | Pérdidas de cosechas y estrés en pastos. |
| Hidrológica | Bajan los caudales, niveles de lagos, embalses o aguas subterráneas. | Problemas de suministro y generación hidroeléctrica. |
| Socioeconómica | La escasez de agua afecta a la disponibilidad de bienes o servicios. | Mayor costo del agua y menor producción de alimentos. |
| Ecológica | La insuficiencia de agua altera gravemente ecosistemas. | Pérdida de hábitats y deterioro de humedales. |
Estas categorías pueden coincidir: un déficit de lluvia puede afectar a los cultivos antes de que las reservas profundas del agua acusen el cambio.
Principales causas de las sequías
Falta prolongada de lluvias
Los cambios en la circulación atmosférica y la persistencia de patrones secos reducen la precipitación. La definición de «menos lluvia de lo normal» varía según el clima de cada región.
Temperaturas elevadas y evaporación
El calor incrementa la demanda atmosférica de humedad, de modo que el suelo y las plantas pueden perder agua más rápidamente. Por eso una sequía puede empeorar aunque el déficit de precipitación no sea extraordinario.
Variabilidad climática, incluido El Niño
Los fenómenos oceánicos-atmosféricos pueden modificar los patrones regionales de precipitación. El Niño, por ejemplo, puede favorecer condiciones secas en unas áreas y lluvias intensas en otras. No causa sequía de la misma forma en todos los países.
Uso y gestión del agua
La extracción excesiva de aguas subterráneas y el crecimiento de la demanda no generan por sí solos el déficit meteorológico de lluvias, pero pueden transformar una temporada seca en una grave crisis de disponibilidad de agua.
Consecuencias de una sequía prolongada
Los efectos abarcan la pérdida de cosechas, el deterioro del pastoreo y los bosques, la disminución del agua potable, problemas para la generación de energía, costos económicos y mayor estrés sobre la biodiversidad. Algunas sequías también pueden favorecer condiciones que aumentan el riesgo de incendios, aunque por sí solas no determinan dónde se producirá uno.
Una sequía y una inundación parecen fenómenos opuestos, pero pueden afectar a una misma región en momentos distintos. Si las lluvias regresan de forma intensa sobre suelos degradados o zonas vulnerables, pueden producirse escorrentías y crecidas. Consulta nuestra guía sobre las causas de las inundaciones para entender esa segunda amenaza.
¿Qué ocurre en España, México y Perú?
España: los patrones de precipitación mediterráneos, las reservas de agua y la demanda agrícola y urbana influyen en los impactos de una sequía. México: las características climáticas regionales y la disponibilidad de agua condicionan los riesgos para la agricultura y las ciudades. Perú: existen realidades muy diferentes entre la costa árida, las cuencas andinas y la Amazonía; por ello, los déficits y las medidas de respuesta deben analizarse por territorio. Estas descripciones no constituyen una alerta de sequía actual para ninguno de los países.
¿Cómo se mide y monitorea una sequía?
Los servicios meteorológicos e hidrológicos estudian las precipitaciones, temperaturas, humedad del suelo, caudales y embalses. También utilizan índices como el Índice Estandarizado de Precipitación (SPI). No existe un indicador único que explique todas las dimensiones de una sequía, de modo que conviene consultar informes que combinen varias medidas.
¿Se pueden prevenir sus efectos?
No es posible impedir todos los déficits de lluvia, pero sí reducir sus consecuencias: proteger cuencas y humedales, mejorar la eficiencia del riego y del abastecimiento, gestionar los acuíferos, diversificar cultivos cuando corresponda y preparar planes de emergencia basados en pronósticos e indicadores. Las medidas deben ajustarse a la disponibilidad real de agua y a las prioridades locales.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo debe durar la falta de lluvia para considerarse sequía?
No hay un número de días universal: depende del clima local, los indicadores utilizados y los impactos que se observen.
¿Es lo mismo sequía que desertificación?
No. Una sequía es un episodio de déficit hídrico; la desertificación es un proceso de degradación de tierras en zonas áridas, semiáridas o subhúmedas secas, al que pueden contribuir múltiples factores.
¿El cambio climático provoca todas las sequías?
No. Las sequías tienen múltiples causas naturales y humanas. El calentamiento puede incrementar la demanda evaporativa y agravar determinados episodios, pero la atribución depende de la región y del evento.
¿Una sequía termina en cuanto llueve?
No necesariamente. La humedad superficial puede recuperarse antes que los ríos, embalses y acuíferos.
Para una visión más amplia, consulta los tipos de desastres naturales y nuestra explicación sobre El Niño y sus consecuencias mundiales.
Fuentes científicas
- NOAA / Drought.gov: Drought Basics
- NOAA: Drought in America
- National Weather Service: Drought Types
- UNDRR: Drought
Guía informativa revisada en octubre de 2026. La imagen destacada es una recreación artística, no una fotografía de una sequía actual.



